Tiempo

En mi mente el tiempo no ha pasado. Lo siento en mi espalda en forma de dolor lumbar, en mi cuerpo que solía aguantar más de 15 minutos en la cancha, y sobre todo en la nostalgia escondida en las fotos. En mi mente, solo veo el momento. Lo recuerdo claro, y se siente como ayer. Con una foto recuerdo más detalles. Recuerdo lo que sentí, las ideas que tenía, mis aspiraciones, y frustraciones. Recuerdo el origen de la sonrisa, o lo que haya motivado la foto. Ahí es dónde me estrella la realidad del paso del tiempo, al enfrentar a quien recuerdo ser con quien ahora soy. No deja de asombrarme tantas vidas que he vivido, y el deseo que tengo, inherente al recuerdo y al momento, de volverlas a vivir, con la lista de cambios en la mano. Me hace consciente de mi mortalidad, y del punto en el que estoy respecto a ello. Ya no estoy en el prime de mi juventud, y ya nunca lo estaré. Cualquier nueva aspiración profesional es posible... menos éste. He logrado cambiar mi carrera tres veces, aprender l...